Barrabrava
¡Te plantaste en el corazón de la tribuna, Barrabrava! Acá se terminaron los buenos modales; ahora sos el que custodia los trapos y el que hace que el piso tiemble cuando ruge la Hinchada de Comando. Ya no sos uno más que canta, sos de los que agitan el brazo desde arriba del paravalanchas, marcando el ritmo del aguante y ganándote el respeto a fuerza de presencia.
Tenés la espalda curtida de mil batallas y el carnet con más sellos que un pasaporte. Los de afuera te miran con respeto y los de adentro saben que con vos no se jode. Pero no te creas que ya tocaste el techo; para llegar a ser el Jefe de la Barra, vas a tener que demostrar que tenés la voz de mando necesaria para manejar toda la tribuna y que tu lealtad a estos colores es absoluta. ¡Acá manda el aguante!